Me preguntas qué se siente vivir cien años, bueno chico te diré, te diré qué tal ha sido. Te diré que vivir cien años es pelearle al tiempo, es caminar en la niebla del monte, es cenar con el diablo y desayunar con Dios, es preguntarle: ¿prefieres café o agua? Es bailar con el frío, es un día sí y otro no, es pasar la enfermedad y el hambre, es pasar la ventura y el almuerzo; hay una frágil línea entre éstas, pasas de una a la otra sin previo aviso.